Basta pasar apenas unas horas en la playa de Santa María del Mar, en Cádiz, para darse cuenta de que en este pequeño rincón se viven a diario cientos, o quizás miles, de historias. Cada una diferente, cada una con un protagonista, cada una con sus formas y sus maneras. Es, a buen seguro, uno de los lugares de Cádiz más entrañables para los amantes del mar. Es, a fin de cuentas, una playa con infinitas historias.
 

Unos la conocen como la playita, otros como los corrales y una parte sigue llamándola aún como la playa de las mujeres. De una forma o de otra, no es más que la playa de Santa María del Mar, un lugar de encuentro para todo tipo de personas, para los deportistas, para los jóvenes, para los erasmus, para las familias, para los bohemios, para mayores o para pequeños. Un lugar en el que raro es el día en el que no hay alguien sobre su arena.
 

Más artículos...