Llegó el día más esperado por los grazalemeños, el de retornar a su pueblo y, en especial, a sus casas. Tras más de diez días lejos de sus viviendas por la fuertes y continuas lluvias (5 de febrero), que hicieron que los acuíferos colapsaran y que, incluso, el agua manase por suelos, enchufes y muros; el mando de emergencias ha autorizado el regreso.
Regreso, eso sí, que será escalonado, ya que, por ahora, solo pueden hacerlo las familias que tengan sus viviendas fuera de la zona de exclusión (ver mapa).
Concretamente, de las 1.600 viviendas con las que cuenta Grazalema, la mayor parte,1.350, se localiza en zona segura, afectando la zona de exclusión a un total de 259 vecinos.
No obstante, estos vecinos podrán alojarse en otros alojamientos. De hecho, el Ayuntamiento de Grazalema ha anunciado que ya trabaja en buscar alojamientos para quienes puedan ser reubicados.
Para facilitar este retorno, el Ayuntamiento va a habilitar un sistema de transporte esta tarde para quienes no tengan vehículo. Asimismo, trabaja con la Junta de cara al traslado de personas vulnerables o que tengan necesidades especiales.
Cabe recordar que fue el pasado 5 de febrero cuando la Junta de Andalucía ordenó el desalojo completo de Grazalema tras haberse detectado varios seísmos que podrían tener su origen en la elevada acumulación de agua existente en el subsuelo, a lo que ‘ayudó’ los 581,5 litros registrados en 24 horas.
Subrayar que, a lo largo de estos días, los grazalemeños han sido acogidos por la ciudad vecina de Ronda, que ha demostrado una gran solidaridad.

