Llega el fin de semana y, casi seguro, que pones tus ojos en el litoral gaditano, en sus espectaculares playas, para disfrutar de esos baños que te ayuden a sofocar las altas temperaturas que se esperan este fin de semana y, de paso, disfrutar de esas jornadas de chiringuitos y reencuentros que tanto te gustan.
Pero, si vives o estás de visita en el interior (sobre todo en la Sierra de Cádiz) y no tienes ganas de desplazarte hasta la costa, nuestra provincia te ofrece otras opciones que, sin ser el mar, son igual de refrescantes y, además, se localizan en entornos auténticamente. Te hablamos de las piscinas municipales de Villaluenga del Rosario y Grazalema, verdaderos oasis para los amantes de los rincones con encanto.

La primera de ellas, la de Grazalema, se antoja una auténtica gozada para disfrutar de un buen día de baño con familia o amigos. Localizada junto al Mirador del Tajo, nos regala unas envidiables vistas del Valle del Guadalete y del encantador e hipnótico casco histórico de uno de los Pueblos Más Bonitos de España.
Cuidada y moderna, esta piscina, con una espectacular zona de baño central, cuenta con una piscina para los más pequeños y, obviamente, está perfectamente adaptada para las personas con minusvalías.
Bañarse en este lugar mientras te dejas llevar por su entorno debería estar catalogado como ‘experiencia singular de Cádiz’. Experiencia que, obviamente, se puede completar disfrutando de la extraordinaria gastronomía grazalemeña.

REFRESCARSE EN LAS ALTURAS
No obstante, si tu deseo es refrescarte en las ‘alturas’ de nuestro territorio y, además, gozar de unas vistas también inigualables mientras lo haces; sin lugar a dudas tu destino es Villaluenga del Rosario.
Localizada en la parte baja del pueblo, junto a la misma carretera, esta piscina moderna y amplia te ofrece la posibilidad de disfrutar de dos zonas de baño (adultos y niños) extraordinarias, amplias y seguras.
Del mismo modo, está perfectamente acondicionada para que las personas con minusvalías se puedan bañar.
Llama la atención el amplio recinto en el que se ubica, con excelentes vistas a la Sierra del Caíllo y con todas las comodidades que puedas necesitar.
De camino, te puedes dar uno de los lujos de la Capital del Queso, probar sus exquisitos productos.
