Quizás no es casualidad. Seguramente, no. Tan solo hay que asomarse a su amplia terraza para ver que la conexión existe y que, simplemente, era cuestión de tiempo. Tiempo, más…
Quizás no es casualidad. Seguramente, no. Tan solo hay que asomarse a su amplia terraza para ver que la conexión existe y que, simplemente, era cuestión de tiempo. Tiempo, más…