Espera

Conforme recorremos de norte a sur y de este a oeste la provincia de Cádiz (solo así se puede transmitir su belleza, singularidad y trascendencia), no dejamos de sorprendernos con lugares y rincones que nos transmiten la grandeza de un territorio que es un auténtico tesoro.

Joyas que son fruto del paso, el esfuerzo, la creatividad y los sueños de ‘miles’ de civilizaciones; perfil que se ajusta a uno de los castillos más bellos y, quizás, desconocidos, de nuestra provincia, el de Fatetar.

Dominador de un territorio de extensas campiñas y guardián de los espereños (Espera), esta fortaleza está impregnada de misterios; incluso el de su propio origen. De él, según narra la historia del rey Héspero, se dice que pudo ser un observatorio astronómico o templo, algo que justificaría su privilegiada ubicación, muy cerca del cielo.

Cierto o no, fue Abderraman III el que, durante la presencia musulmana (914), ordenó construir un castillo que, junto a otros de la Sierra de Cádiz (se conecta visualmente a los de Arcos y Villamartín), fue enclave defensivo estratégico y que, como el resto de los de Al-Andalus,  acabó pasando a manos cristianas.

EL CASTILLO DE ESPERA, EN IMÁGENES